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La ILP para proteger el Mar Menor: un paso adelante en favor de los derechos del planeta

Imagen cedida por la promotora de la ILP

El Mar Menor en Murcia sufre las consecuencias provocadas por la actividad humana y el sistema económico: su ecosistema ha visto cómo el 85% de la vegetación marina ha desaparecido, la primera línea del litoral està ocupada por campos de cultivo y en el acuífero del Campo de Cartagena se acumulan 300 mil toneladas de nitratos. Ante esta situación de crisis ambiental y después de muchos años de lucha, finalmente la sociedad civil del territorio ha conseguido reunir medio millón de firmas para presentar en el Congreso de los Diputados una Iniciativa Legislativa Popular para dotar de derechos a esta albufera.

Hablamos con Rocío García i Alfonso Manzano, miembros de la organización promotora de la Iniciativa Legislativa Popular del Mar Menor.


¿Cómo se ha llegado hasta este punto de degradación ambiental en el Mar Menor? ¿Cuál es el impacto sobre el ecosistema?

El Mar Menor es un ecosistema muy frágil. Tenía unas características muy singulares: una concentración más alta de salinidad que en el Mar Mediterraneo, estaba conectado por las golas, que son unos canales de comunicación entre la manga del Mar Menor y el Mediterráneo, por lo que tenía su cauce natural de entrada y de salida, donde no accedían las especies invasoras.

En 1960, el empresario Tomás Maestre Aznar, quien compró los terrenos de toda la manga de Mar Menor, dividió el terreno, creó parcelas y las vendió a grandes empresas. Es entonces cuando empieza lallegada del turismo con los hoteles Gran Hotel o el Entremares. Un poco más tarde, en 1972, se construyó la zona de Eurovosa, lo que marca el inicio evidente de la degradación del Mar Menor. En 1974 se construyó el puerto de Tomás Maestre, que ensanchó y profundizó una gola para que los barcos pudieran navegar. ¿Y qué pasó? Que entró agua del Mar Mediterráneo, que tiene menor salinidad y es más fría, y cambió el ecosistema. A partir de este momento empezaron a entrar las especies invasoras: medusas, los cangrejos azules que se comen los caballitos de mar autóctonos... A pesar de este destrozo en los 70, continuaron construyendo. En 1986 estaba toda la manga y los pueblos de alrededor que no tocan al Mar Mayor estaban urbanizados. De hecho, un problema que tenemos ahora es que las infraestructuras que se construyeron en los 80, no se han renovado, y hay vertidos de las canalizaciones y tuberías al Mar.

Laagricultura de la zona también tiene un impacto sobre el ecosistema de la albufera. Hace diez años aproximadamente, empezaron a cambiar los tipos de cultivos. Antiguamente el Mar Menor eran de secano, pero cambiaron a regadío. De toda la vida se usaba el agua del acuífero, pero llegó un momento que se empezaron a regar los campos de regadío con el trasvase Tajo-Segura. Eso fue un gran desastre. Ahora mismo tenemos el agua del trasvase Tajo-Segura que sigue llegando cuando los niveles del acuífero están llenos de agua. Además, todo lo que se planta en la cuenca del Mar Menor al final llega al mar. Se filtra al acuífero del Campo de Cartagena, y llega al mar Menor por una fractura que tiene en la parte cuaternaria. Por esos 10 años de vertidos de la agricultura intensiva que se ha practicado, el acuífero está contaminado por nitratos. Hay que incluir también la ganadería intensiva, que también está en la cuenca del Mar Menor, y también es responsable de producir nitratos y fosfatos.

Por otro lado, en los puertos de Los Nietos, de Los Urrutias y el de Villananitos se ha construido ganándole terreno al mar, lo que ha cortado el fluido normal de las aguas. Por eso, en esta zona hay tanta acumulación de materia orgánica que tiene forma de fangos. Son los excedentes de nutrientes que hay en el Mar Menor, que tras un reacción anóxica, se convierten en cieno.

Imagen cedida por la promotora de la ILP

¿Desde el punto de vista de la salud planetaria, que incluye la humana y la ambiental, por qué es importante proteger el Mar Menor?

Es importante proteger el Mar Menor porque es un ecosistema único en Europa y es nuestro enclave en Murcia. El Mar Menor ofrecía unos recursos ecosistémicos de los que la vida en la región se ha beneficiado y ahora ya no se pueden usar para el bien común.

También es importante intervenir porque su degradación tiene un impacto negativo para la salud humana. Por ejemplo, en el puerto de Los Urrutias, se analizó la materia orgánica del cieno porque desprende un gas tóxico que se llama ácido sulfhídrico. Y se vio que tenía más de 2.000 partes por millón de ácido sulfhídrico. En una empresa que trabaja con azufre, cuando hay 10 partes por millón evacuan la fábrica. Pues aquí tenemos 2.000 partes por millón, pero como está al aire libre… Lo hemos denunciado pero nos has dicho que no es peligroso para la salud pública porque están los flamencos viviendo ahí. No obstante, se han muerto un montón de flamencos pero no se han hecho análisis de tóxicos, por lo que no sabemos si se han muerto por el ácido sulfhídrico.

La degradación del Mar Menor tiene un impacto negativo para la salud humana.

Iniciasteis una Iniciativa Legislativa Popular para dotar de personalidad jurídica al Mar Menor, ¿Qué significa dotar a un espacio natural de personalidad jurídica?

Dotar de personalidad jurídica a un ecosistema representa, sobre todo, que el espacio es un sujeto de derechos. Por lo tanto, la Constitución y las leyes le reconocen una serie de derechos. Por ejemplo, el derecho fundamental de una persona es el derecho a la vida, a vivir y a desarrollarse libremente. Por lo tanto, el Mar Menor tendría el derecho a vivir, a existir y a desarrollarse. Esto implica además que quien perturbe este derecho pueda ser requerido por el Mar Menor o en este caso, las personas que lo represente, para que cese su perturbación. Además, si ha causado algún daño, también puede demandar que sea indemnizado por el daño causado. Es decir, le otorga acción judicial contra todos aquellos que le causen daño o lo perturben.

La figura que protegerían al Mar Menor no está definida en la ley que hemos presentados en la ILP. Eso es algo que debería regularse después en un reglamento que acompañaría a la ley cuando se aprobase. En otros países hay fórmulas como un comité científico o un comité de vigilancia formados por “guardianes” que tiene capacidad de acción judicial contra todos aquellos que causen daño o perturben la existencia del espacio protegido. Lo más importante es que existirá el derecho a defenderse, porque no sirve de nada tener derechos si no tienes la acción para reivindicarlos.

¿Qué acciones se podrían emprender desde esta nueva atribución?

Ahora mismo el Mar Menor tiene todas las figuras de protección que existen. Tanto a nivel nacional como internacional o europeo. Está dentro del convenio europeo de los humedales Ramsar, está dentro de la red Natura 2000. Tiene la figura ZEC (Zonas Especiales de Conservación), la ZEPA (Zonas de Especial Protección para las Aves) y también la LIC (Lugares de Importancia Comunitaria). Nosotros no paramos de hacer denuncias de la situación de degradación que está sufriendo, pero todas se archivan. Con la personalidad jurídica, como el Mar Menor tendría sus derechos, habría una representante legal que podría defender estas denuncias. De hecho, queremos que la representante sea Teresa Vicente, catedrática de Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza de la UMU y que lleva 28 años estudiando este problema.

¿Existen casos previos en los que se haya dotado de personalidad jurídica a espacios naturales? ¿Vuestra propuesta podría sentar un precedente en materia de protección del planeta?

Sí, en Nueva Zelanda y en Colombia hay espacios naturales, como el río Whanganui o el Atrato, con personalidad jurídica, que tienen sus derechos. Pero en Europa, sería la primera vez. Si lo conseguimos seríamos pioneros.

En Europa sería la primera vez. Si conseguimos dotar de personalidad jurídica el Mar Menor, seríamos pioneros.

¿Cómo valoráis las movilizaciones que han habido en los últimos meses en favor de la protección del Mar Menor?

Estamos muy contentos porque es un trabajo de muchos años y de muchas organizaciones. En 1973 se creó la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), que desde entonces lucha por el Mar Menor y para que sus especies autóctonas, como los flamencos, no se extingan. Ecologistas en Acción y Greenpeace también llevan muchos años defendiendo el espacio. Asimismo se han ido creando otras diferentes organizaciones ecologistas, cada una trabajando por la defensa del territorio, pero actuando en paralelo. Ha sido a raíz de la ILP que todas las organizaciones, excepto ANSE, se han unido para la causa. Esta unión está generando una gran presión social. De hecho, cuando se termine el proceso de la ILP no vamos a parar, vamos a seguir unidos luchando por el mismo objetivo: defender el Mar Menor. Hemos visto que si no trabajamos unidos, no conseguiremos nada.

Ahora que ya se han entregado las 500 mil firmas, ¿Qué podemos esperar de la ILP?

La recogida de firmas finalizó el 20 de octubre con 639.826 firmas recogidas de las 500 mil necesarias para presentar una Iniciativa Legislativa Popular. El 27 de octubre se presentaron en la oficina del censo del Congreso de los Diputados para su verificación. Hace pocos días se admitió a trámite, así que las firmas han pasado su verificación y la ILP se someterá a la consideración del Pleno del Congreso en un término de 6 meses. Estamos a un paso de la aprobación de una ley que dotará de protección y de personalidad jurídica al Mar Menor.


Entrevista realizada por Esther García y edición por el consejo editor de la Revista Jovent.

Puedes encontrar más información sobre la ILP del Mar Menor en:

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